La relación del anís con el sistema digestivo

No hay nada como una copita de anís después de una copiosa comida, pero no debería de ser solo así, pues la costumbre de tomarla regularmente puede reportarnos beneficios a corto plazo. Y además, no tiene porqué sen después de la comida, ya que una copa de anís antes tiene múltiples beneficios para el sistema digestivo en general.
El hecho de ser un sedante natural, hace que el anís se utilice para paliar los problemas digestivos, siendo un remedio eficaz contra la acidez, la gastritis o diversos problemas estomacales que provienen de alteraciones nerviosas. También ayuda a realizar la digestión con mayor rapidez, lo que tiene como consecuencia una disminución de los dolores abdominales generales.
El anís se recomienda además en casos de falta de apetito, espasmos gastrointestinales o exceso de gases (meteorismo), y problemas de mal aliento (halitosis).
Por si eso fuera poco, el anís contribuye al sano equilibrio del apetito (aumentándolo en aquellas personas que poseen carencia del mismo) y puede hasta llegar a eliminar el mal aliento.

Los beneficios en nuestro sistema nervioso

La característica sedante de esta planta también ayuda a calmar los nervios, el estrés y la neurastenia (trastorno neurótico que se detecta por sentir un cansancio inexplicable luego de realizar alguna actividad psíquica o física). Muchos conocedores del este campo coinciden en que lo mejor en estos casos es preparar una infusión a base de semillas de anís.

Afecciones en el sistema respiratorio

Las personas que padecen de tos, bronquitis, asma o gripe, o un simple catarro se pueden ver muy beneficiadas si adquieren la sana costumbre de tomar regularmente un poco de anís ya que se han demostrado sus propiedades antiinflamatorias y expectorantes, permitiendo liberar los bronquios de fluidos indeseables.

Beneficios múltiples para la salud, que se añaden al placer de degustar una buena copa de anis, por supuesto, Anís Flor de Murcia.